La tarde. El mito de Sócrates.

La tarde. El mito de Sócrates

 

Aquella tarde evoca al derrotado mito

como razón central que copa anaqueles,

tintando de un ocaso el mágico infinito

que se resguarda casto en torres de Babeles.

La confusión que somos en sangre martirial

se centra y reverbera, clavándonos su ejemplo,

y dando su principio al último final,

la amarga religión que tiene allá su templo.

Aun sabiendo que así nos hiere la perdida

tarde de la cicuta y el dulcemente aplomo,

daría varios años de esta inútil vida

por morir con él viendo quién fue, qué dijo y cómo.

Mas sin saber ya nunca la verdad de aquel hito,

sólo resta beber nuestro cáliz maldito.

 

Marcos Santos Gómez