A Lovecraft

A Lovecraft

 

No debe ser mirado nuestro centro,

que vislumbraste allá en Nueva Inglaterra,

el núcleo material que alberga dentro

hediondos trascenderes de la tierra.

Un pozo de sustancia abominable

segrega su alquitrán triste y oscuro

tiñendo con su náusea detestable

el mundo, que se torna más impuro.

Todo ello obsesivo adivinaste,

el infinito horror de la materia;

todo ello a conciencia perfilaste,

como tu alma rota por la histeria.

En un rincón de Providence me esperas

hilando tras tu muerte mis quimeras.

 

Marcos Santos Gómez

Ciencia neandertal

Ciencia neandertal

 

Las rubias manos poderosas hunden

en el hervor del caldo que se agita,

los ojos vueltos a lo que palpita,

de seres que se nublan y se funden.

 

Los tristes humanoides se confunden

y es el agua que hierve lo que habita

el dolor de la materia que les grita

los funestos saberes que se infunden.

 

Con llanto se diluye su secreto,

su ciencia bastamente presentida

de un mundo sin deidades ni sujeto.

 

La tribu moribunda en la guarida

aborta su carisma, apenas feto,

que no prolongará la horrible vida.

 

Marcos Santos Gómez