Séneca

rubens la muerte de seneca

 

Séneca

 

Lejos de Pablo, el pensador pagano

con palabras suaviza las aristas,

hilvanando sus cartas fatalistas

en un íntimo duelo cotidiano.

 

Bajo la infausta bóveda de Urano

sosegado te impele a que resistas;

persevera en virtudes altruistas

que pergeñan el sueño de lo humano.

 

Lúcido asume en su latín de plata

el vértigo que mudo nos compone;

no añadirá dolor quien lo razone.

 

Ya se aplica el cuchillo que lo mata

y manso se transpone en su nirvana

muy lejos de la cruz y la campana.

 

Marcos Santos Gómez

 

 

 

 

 

La estatua de cera de Voltaire en el museo de Madame Tussauds

La estatua de cera de Voltaire en el museo de Madame Tussauds

 

La Ilustración mordaz recuerda triste

la indiscreción soez del terremoto;

el mundo es ciegamente un eco ignoto

e irresoluble duelo que persiste.

 

Voltaire desde su nada nos asiste

con agria lucidez de sueño roto.

Ulises ya comió la flor de loto

para olvidar su patria, que no existe.

 

Yace ajado su viejo desconcierto,

su empolvada peluca que medita

desde el galante pabellón incierto.

 

Con corazón de cera resucita

la callada razón del hombre muerto

que anonadado y trémulo musita.

 

Marcos Santos Gómez